Full Text: Los duendes y el zapatero
One story, four ways to read it
Every story comes in its original version plus several simplified reading levels, so it grows with your child.
The original text is the full story with rich vocabulary and descriptive language, ideal for reading aloud together and for kids who are ready for longer sentences.
The simplified levels retell the same story in shorter, simpler sentences matched to your child's stage. Ages 2-6 uses a few short sentences per scene, perfect for first time readers. Ages 4-8 adds simple dialogue and everyday vocabulary for kids beginning to follow along. Ages 6-10 keeps the language accessible while bringing back more of the story's detail, a natural bridge to the original.
Start at the level where your child is comfortable, and move up when they're ready. Hearing the same story told in richer language each time is one of the best ways to build vocabulary in any language.
Original Text: Los duendes y el zapatero
Érase una vez, vivía un zapatero. Era honesto y trabajador, pero era muy pobre. Los tiempos estaban difíciles y cada vez se hacía más pobre.
Al fin, solo tenía cuero suficiente para hacer un par de zapatos, así que una noche, cortó el cuero.
"Ahora", dijo, "estoy listo para empezar a trabajar por la mañana. Me levantaré tempranito y haré estos zapatos."
Luego rezó sus oraciones, se fue a la cama y durmió en paz.
Por la mañana, se levantó temprano para empezar su trabajo. ¡Qué sorprendido estaba al encontrar los zapatos terminados sobre la mesa! Los miró con cuidado, pero no había una puntada mala en el trabajo. ¿Quién lo había hecho? Ni siquiera podía adivinar.
Pronto, un hombre entró para comprar unos zapatos. El par estaba tan bien hecho que lo compró por un buen precio. Con este dinero, el zapatero consiguió cuero para hacer dos pares de zapatos.
Esa noche, los cortó. Pero no tuvo que hacerlos al otro día. El trabajo se hizo por él por la noche.
Vendió estos dos pares de zapatos y compró cuero para cuatro pares. Los cortó esa noche y los encontró terminados a la mañana siguiente.
Así continuó. El trabajo que empezaba un día, lo encontraba terminado al siguiente. Solo tenía que comprar cuero y cortar los zapatos.
Una noche de invierno, el zapatero cortó varios pares de zapatos. Luego, en vez de irse a acostar, le dijo a su esposa:
"Mi amor, me gustaría saber quién nos ayuda todas las noches. ¿Qué tal si nos quedamos despiertos y observamos?"
Su esposa estuvo de acuerdo. Así que dejaron la vela prendida. Se escondieron en un rincón del cuarto. Cuando el reloj dio las doce, entraron al cuarto dos pequeños duendes. Se sentaron en la mesa del zapatero y empezaron a trabajar. Cosieron tan bien y tan rápido que los zapatos pronto estuvieron terminados. Luego saltaron y se fueron.
A la mañana siguiente, la esposa dijo,
"Mi amor, estos hombrecitos nos han ayudado tanto y me gustaría hacer algo por ellos. Deben tener frío, corriendo con camisas tan finitas. Les haré algo de ropa y les tejeré unas medias. Por favor, hazle a cada duende un par de zapatos."
"Eso haré, y con mucho gusto," dijo su esposo.
Así que se pusieron a trabajar e hicieron la ropa y los zapatos. Esa noche, no pusieron ningún trabajo en la mesa. En su lugar, dejaron los regalos allí. Luego se escondieron para ver qué harían los hombrecitos.
A la medianoche, los duendes entraron. Brincaron a la mesa, esperando encontrar cuero cortado para hacer zapatos. No había nada más que la hermosa ropita. Los duendes los miraron con asombro. Tocaron la suave tela y metieron las manos en los pequeños bolsillos.
Por fin, se vistieron, y brincaron y bailaron de alegría. Sobre taburetes y sillas iban, cantando:
"¿Quién se maravillará de nuestro gozo?
Felices hombrecitos somos,
Bien vestidos ahora, como pueden ver."
Por fin, salieron bailando del cuarto y nunca regresaron. Sin embargo, el zapatero que había sido amable con aquellos que lo habían ayudado nunca volvió a ser pobre. Mientras vivió, él y su esposa vivieron bien haciendo zapatos.
